La vida media de nuestras cortadoras manuales profesionales es de unos 10 años.

Uno de los aspectos que los profesionales de la instalación de baldosa cerámica tienen muy claro, es que la adquisición de una cortadora manual RUBI es una inversión segura.
No sólo por la calidad y rentabilidad de la herramienta, si no por su durabilidad.

El post de hoy vamos a dedicarlo a compartir con todos vosotros algunos trucos y consejos para que vuestras estimadas “compañeras” de oficio os den el máximo en cada momento.

LIMPIEZA Y LUBRICACIÓN

Una de las principales ventajas de las cortadoras manuales RUBI es que no necesitan ningún tipo de lubricación.

Tanto nuestros modelos con casquillos (TS, TR, TX) como los modelos con rodamientos (TZ), no requieren lubricación alguna. Por lo que no deberemos utilizar, jamás, grasa para “mejorar” su deslizamiento por las guías. Ese es, por norma general, uno de los mayores errores que los usuarios comenten.

Durante el uso de las cortadoras manuales, tanto por la exposición al entorno laboral, como por los residuos generados por la propia cerámica, al cortar se llenan de polvo y restos de esmalte. Este residuo es muy abrasivo y cubre toda la superficie de la herramienta.

En la zona de las correderas y guías este polvo frena el deslizamiento de las mismas, forzando su uso y, en muchos casos impidiendo un correcto funcionamiento.

Limpieza y lubricación

Limpieza y lubricación

 

Para evitar esto, la mejor solución es aplicar un par de gotas del kit de mantenimiento, directamente sobre las guías, permitiendo que éste entre en el hueco entre los casquillos o, en el caso de las TZ, sobre las pistas de rodadura de los rodamientos.

Mantenimiento de las guías

Mantenimiento de las guías

 

Realizando varias pasadas con las correderas por todo el recorrido de las guías, eliminaremos todo el residuo que haya podido quedar en su interior.

Pero esta no es la parte más importante. El kit de mantenimiento RUBI incluye un paño de algodón. Su función es, casi, más importante que la del propio aceite.

Nunca, bajo ningún concepto, deberos dejar restos de aceite, o de cualquier otro lubricante, sobre las guías. El motivo es bien simple. El residuo que antes hemos mencionado se irá adhiriendo a estos restos, generando un obstáculo mucho mayor que el original. Vamos, que será peor el remedio que la enfermedad.

Para eso está el paño de algodón. Después de aplicar el aceite y de distribuirlo por toda la guía, deberemos limpiar y secar completamente las mismas de cualquier resto de lubricante.

Las guías deben quedar complemente limpias y secas al tacto. Si manchan, no están bien limpias.

Realizando esta operación, al menos, una vez por semana, la vida y funcionamiento de nuestra cortadora manual RUBI está asegurada.

Kit de Mantenimiento

Kit de Mantenimiento

 

¿Es imprescindible el uso del kit de mantenimiento RUBI?

Pues lo cierto es que no. Aunque el aceite del kit está especialmente formulado para nuestras cortadoras, se puede utilizar cualquier aceite de lubricación de baja densidad. Los de máquinas de coser, son lo más parecido que el usuario podrá encontrar.

Lo que sí debe quedar claro, es que no hay que utilizar grasa o vaselina y si se puede evitar, cualquier lubricante en aerosol.

 

TRANSPORTE DE LA CORTADORA MANUAL RUBI

El otro aspecto fundamental para prolongar la vida de nuestra cortadora RUBI es tener en cuenta cómo se va a transportar.

Transporte de la cortadora manual

Transporte de la cortadora manual

Todas nuestras cortadoras manuales profesionales, disponen de una práctica maleta de transporte. Ya sea en versión rígida o en versión rígida (plástico) o “soft” (textil).

La función principal de las maletas RUBI es la de proteger y facilitar la manipulación y transporte de la herramienta y de sus accesorios.

Para ello, las maletas RUBI cuentan con varios espacios o compartimentos, especialmente diseñados para colocar los accesorios de las cortadoras.

Maleta de transporte

Maleta de transporte

En este caso, nos referimos especialmente al guardado de los rodeles.

¡¡Nunca guardéis la cortadora manual con el rodel montado en el portaherramientas!!

Montad el rodel sólo cuando lo vayáis a utilizar. Si habéis acabado vuestra jornada o no vais a utilizar, por el momento, la cortadora. Guardad el rodel en la maleta.

De esta forma evitaremos, en primer lugar, que el rodel se pueda dañar si recibe golpes durante el transporte o que sea la propia máquina o la maleta la que sufra daños por culpa del rodel.

En lo que respecta a los rodeles, recordar que el aceite del kit de mantenimiento, también se puede, es más, se debe utilizar en nuestros rodeles. El residuo del que hemos hablado anteriormente, también se adhiere al rodel, por lo que una buena limpieza, no sólo nos permitirá obtener un excelente corte, si no que alargaremos la vida de nuestro rodel.

Por supuesto, otro aspecto importante es el de evitar que todos estos accesorios se puedan perder. Si nos acostumbramos a guardarlos siempre en su sitio, los tendremos, siempre, a nuestra disposición.

Estos son sólo algunos de los trucos y consejos más importantes para mantener nuestra cortadora manual en perfectas condiciones.

¿Y vosotros? ¿Tenéis algún truco especial? Si es así, compartidlo con nosotros en los comentarios de este post.

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