Cuidar un azulejo es imprescindible para que se muestre en perfecto estado y para que dure así por muchos años. Y para ello, lo ideal es utilizar los productos adecuados para las situaciones más comunes: eliminar las manchas, limpiar las juntas y proteger la superficie ante los agentes externos.

La acción más básica para cuidar un azulejo es eliminar las manchas. Y estas manchas pueden ser de muchos tipos. Las primeras manchas que pueden surgir son las propias de la obra, y las más comunes son lógicamente las de cemento. Por ello, RUBI ha lanzado un producto especial: el RC-10 Quitacementos. Para las grasas y otras suciedades de obra, el más recomendable es el RC-20 Desengrasante General de Obra.

RC10 Quitacementos

Por otro lado, hay que prestarle especial atención a las manchas cotidianas, las que se producen en el día a día. Mayonesa, café, orina… Para ellas, también existen productos específicos. Es el caso del RC-21 Quitamanchas Superficies No Porosas o el RC-13 Limpiador de Superficies Exteriores.

Existe además una limpieza que se llama ‘de mantenimiento’, que se ha de hacer de manera regular para que la suciedad común del día a día no se quede incrustada, como el polvo, sin dañar la superficie del azulejo.

Otras maneras de cuidar un azulejo: juntas y protección

Un aspecto que merece una mención aparte a la hora de cuidar un azulejo es precisamente la limpieza de las juntas: su material no es propiamente el del azulejo, pero esa limpieza se ha de hacer con productos específicos para no dañar dicho azulejo. Y para ello existen el RC-12 Limpiador de Juntas para cemento y el RC-20, que también vale para juntas de epoxy.

Y por último, en el capítulo de la protección, la mejor manera de cuidar un azulejo a largo plazo es a través del RP-51 Protector de Superficies No Porosas, que evita la formación de manchas, ya sean de base agua o de base aceite.

RP51 Protector Superficies No Porosas