La recuperación de la construcción europea en 2014 no será contundente pero tampoco se esperan más recaídas.
Como cada año, Euroconstruct, el grupo independiente de análisis que se encarga de presentar informes sobre la situación actual y futura de los mercados de la construcción relativos a la edificación residencial, no residencial, rehabilitación e ingeniería civil, ya ha celebrado su conferencia bianual. En esta edición, han presentado los datos sobre la situación actual y futura de los mercados de construcción europeos. Según este informe, 2014 será el primer año en el que la recesión sólo tendrá un dígito en la producción del sector de la construcción española (-6,5%). Habrá una lenta recuperación de la construcción europea.

El sector construcción europeo es cauto ante los indicadores de mejora que se entrevén para 2014, temeroso de que se pueda tratar de otro fenómeno pasajero como el registrado en 2010 y 2011. Parte de este escepticismo viene dado por los datos recogidos este 2013 (-3,0%), que no se corresponden con números de un año en transición. De todas maneras, los informes de Euroconstruct afirman que el fin de la recesión puede ser definitivo, y que, aunque no haya motivos para una recaída, tampoco los hay para esperar una recuperación contundente. Las expectativas de crecimiento se reducen a un 0,9% para 2014 y a un 1,8% para 2015, con tendencia a acelerarse de cara a 2016.

En un momento de cambio de ciclo como éste, se debe prestar tanta atención a la previsión futura por países, como a su comportamiento durante los últimos años. Irlanda y Hungría encabezan el ranking de previsiones positivas, pero no serán tan significativas al tratarse de mercados que vienen de contracciones muy severas. La situación más favorable la tienen los países en los que se ha podido conservar una base de mercado razonable por su baja exposición a la crisis, como por ejemplo los países de la órbita germánica. En el lado opuesto se encuentran casi un tercio de los países de la zona Euroconstruct, entre ellos Francia o Italia, que no lograrán alcanzar el modesto ritmo de crecimiento promedio.

La edificación residencial cierra su ciclo recesivo en 2013 (-3,6%), y como ya se viene dando durante los últimos informes, se convierte en el segmento con las previsiones de mayor crecimiento en 2014 (+2,4%) y 2015 (+4,0%). Aun así, el mercado de la vivienda continúa estando lejos de su normalización por la baja demanda que se da en prácticamente toda la Europa del Este, Italia, Francia y España. En Reino Unido y Holanda se espera un cierto avance, pero en una atmósfera de elevada incertidumbre. Una vez más, los únicos mercados en donde se prevé un crecimiento, tanto de oferta como de demanda, se circunscriben a la zona nórdica y la germánica.

La edificación no residencial todavía no ha tocado fondo, la contracción será notable en 2013 (-5,6%) se suavizará en 2014 (-1,0%) y en 2005 será finalmente positiva (+1,4%). Los submercados en mejor posición serán los de logística y sanidad, mientras que la edificación industrial y de oficinas tiene una perspectiva más delicada por la abundancia de stocks. Por otro lado, la construcción destinada a comercio y educación tenderá al estancamiento. Los países escandinavos y Alemania parecen ser los únicos atractivos para los promotores.

La rehabilitación de inmuebles seguirá ciñéndose a su mismo comportamiento, mostrando resistencia a contraerse, pero también a crecer. Así, ha sido el segmento que menos ha contribuido al descenso de producción de 2013 (-1,2%), pero también será el que menos crezca en 2015 (+1,2%) por la situación de crisis económica.

La ingeniería civil también confía en que este sea su último ejercicio en negativo (-4,2%), tras el que se abrirá un periodo de crecimiento modesto y de poca aceleración (+1,2% en 2014 y +1,6% en 2015) dado por la limitación deficitaria de las administraciones públicas. Como viene siendo habitual, las mejores expectativas se encuentran en las infraestructuras de energía, pero se advierte de que la baja inversión no satisfará los objetivos marcados por la UE para 2020. Las previsiones más positivas corresponden a los países del Este, cuyo crecimiento tiende a hacerse más robusto de cara a 2016.

Fuente: Interempresas Construcción
20 diciembre 2013