Los revestimientos cerámicos han acompañado a la humanidad desde hace aproximadamente tres milenios.  Ya en la antigua Babilonia, en el siglo IX a.C. se usaba este tipo de acabado en las construcciones, debido a su gran resistencia, su versatilidad y lo fácil que resulta convertir un revestimiento cerámico en una obra de arte o una joya arquitectónica. Por lo que nos hallamos ante un elemento de construcción con una larguísima tradición en la colocación de baldosas.

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revestimientos ceramicos

¿Cómo se fabrica el revestimiento cerámico?

Tradicionalmente, la baldosa cerámica se fabrica con un material formado de arcillas, áridos y otros materiales, que se endurece por medio del fuego o más frecuentemente, del alto calor que produce un horno, y que se cubre con un esmalte decorativo, que cristaliza con las altas temperaturas de cocción y que dota a la baldosa de aspecto característico.

Hoy en día la forma de fabricación del revestimiento cerámico ha evolucionado hasta tal punto que se ha simplificado y a la vez, vuelto más complejo y variado.

    • Se ha simplificado el proceso de fabricación, ya que se ha mecanizado todo, convirtiendo el proceso en una línea de montaje, donde las baldosas sin cocer se deslizan por una línea móvil y entran y salen automáticamente de los hornos.
    • Pero se ha vuelto más compleja la parte del esmaltado, puesto que hoy en día, y gracias a la impresión láser, se ha conseguido que el revestimiento cerámico pueda imitar cualquier otro material (piedra, madera, baldosas antiguas, o incluso metales o cuero) o tener el dibujo o patrón decorativo que se desee.

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¿Qué usos puede tener el revestimiento cerámico?

Los usos del revestimiento cerámico son incontables, por su gran versatilidad y su sencillo mantenimiento. Es común encontrarlo en zonas húmedas de una edificación. Por ejemplo, revistiendo suelos y paredes de un baño, donde impermeabiliza y decora a partes iguales. El revestimiento cerámico proporciona una protección contra la suciedad, dado que los esmaltes cristalizados tienen una nula absorción del agua, lo que los hace perfectos para la limpieza. Es esta capacidad la que hace al revestimiento cerámico la elección más acertada para usarse en suelos y paredes de una cocina, ya sea de una casa particular o una gran cocina de restaurante.

Es también una elección acertada en lugares que necesiten de una limpieza exhaustiva, como en salas de hospital o laboratorios, o en lugares donde deba ser fácil limpiar, como en estancias donde se trabaje con químicos.

Ejemplos de revestimientos cerámicos

Lo que hace único al revestimiento cerámico es su increíble capacidad para adaptarse a cualquier necesidad de decoración. Actualmente es totalmente posible combinar un revestimiento cerámico con otro totalmente diferente, creando combinaciones de cosas tan dispares como la piedra y la madera, o el mármol y el metal. Es precisamente esa facilidad de combinación y la infinidad de diferentes formatos en el mercado (cuadrados, rectangulares, alargados, grandes y pequeños…) lo que hace que el trabajo de elegir la combinación, el formato o el acabado tenga una importancia tan grande en los últimos tiempos.

Pero las capacidades decorativas del revestimiento cerámico no finalizan ahí: es, por ejemplo, muy común hoy en día, ver fachadas al aire hechas de baldosas porcelánicas, que por su alta resistencia a los elementos (frío o calor extremos, lluvia, etc…) las hacen ideales para ese cometido.

También está muy en boga otro uso del revestimiento cerámico que nos ha traído la lámina cerámica o slab: La proliferación de revestimiento cerámico de este tipo ha conseguido que la renovación de acabados sea mucho más sencilla, dado que, usando el adhesivo adecuado, no es necesario retirar el acabado existente, cosa que nos ahorra mucho tiempo y trabajo. Así, una recepción de hotel puede tener un aspecto completamente diferente con solo instalar lámina cerámica sobre las paredes.

Otro uso para este tipo de materiales es el forrado o creación de muebles. Una lámina cerámica bien trabajada y de un espesor suficiente puede convertirse, con el añadido de una simple estructura de patas, puede convertirse en una hermosa mesa; y, sin duda, unos muebles de cocina (como una isla, por ejemplo) pueden crear un efecto muy diferente si la revestimos de lámina cerámica de bajo espesor (comunmente, 3mm), proporcionando todo un nuevo mundo de posibilidades para arquitectos y diseñadores.

Y probablemente, el revestimiento cerámico continuará dándonos muchas más opciones para la construcción y la decoración en los años venideros.

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