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Embaldosado: Todo lo que debes saber

El “embaldosado” es una de las técnicas más populares utilizadas en la construcción. Pero es un concepto muy amplio, puesto que se puede realizar de diferentes formas y con distintos materiales, y por eso puede resultar un poco confuso elegir las opciones más adecuadas si no somos unos/as expertos/as en el tema. Así que vamos a dedicar este post a resumir todo lo que debes saber del embaldosado para poder realizarlo con garantías.

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Qué es el embaldosado

Podemos afirmar que el embaldosado es el proceso de cubrir superficies horizontales o verticales con baldosas, es decir, paredes y suelos básicamente. Aunque comúnmente solemos referirnos al embaldosado cuando hablamos de suelo (también conocido como solado) y alicatado cuando hablamos de pared. Esta diferenciación se suele hacer porque las baldosas que necesitamos para cada aplicación pueden necesitar de propiedades diferentes. Por ejemplo, una baldosa cerámica con propiedades anti deslizantes esta diseñada para embaldosado en suelo, y un azulejo común esta diseñado para alicatado en paredes porque no aguantaría el tránsito colocado en el suelo debido a su baja carga de rotura.

La técnica del embaldosado tiene una larga tradición arqueológica y artística en interiores, y gran presencia en la arquitectura urbana de algunas calles, plazas, aceras y parques.

Una baldosa es una losa o loseta manufacturada, las hay de diferentes tipos fabricadas con distintas técnicas usando cerámica, pero también pueden ser de piedra natural, caucho, corcho, vidrio, metal, plástico, etc.

Tipos de embaldosado más comunes

Nos referimos al diseño del embaldosado el cual está formado por la disposición de las baldosas y su trama de juntas. Según el material que usemos para el embaldosado podemos encontrar una gran variedad de diseños diferentes, pero vamos a centrarnos en los tipos de embaldosado más comunes cuando usamos materiales cerámicos. Aquí van algunos ejemplos:

Embaldosado en espiga

Esta técnica de embaldosado consiste en simular una espiga o espina de pez en el momento de la colocación de la baldosa o mármol.

Embaldosado o cartabón

Embaldosar a cartabón consiste en colocar las baldosas o piezas de mármol en diagonal, creando la forma de rombo.

Embaldosado a junta loca

Esta técnica consiste en colocar las baldosas en ángulo recto y mantener una aleatoriedad entre las juntas de las filas superiores e inferiores.

Embaldosado a junta alineada

El embaldosado o alineado a junta alineada consiste en proporcionar unas líneas continuas en ambas direcciones perpendiculares formadas por las juntas de colocación.

Embaldosado a junta partida

Es una técnica que consiste en centrar la junta de colocación en la parte central de las baldosas de la fila superior e inferior.

Embaldosado 1/3 + 1/2 + 1

Esta técnica de colocación de baldosas consiste en seguir el patrón de 1/3 de baldosa, seguidamente colocar ½ baldosa, posteriormente 1 pieza entera y volver a empezar la serie. Hay que tener en cuenta que se tiene que seguir la serie de forma vertical y horizontal.

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Pasos para realizar un embaldosado

Si ya hemos elegido las baldosas y el diseño de nuestro embaldosado, ya podemos ponernos manos a la obra y seguir las 5 fases de la instalación, que son:

Preparación

Esta fase consta de varias etapas. En primer lugar, debemos realizar el Replanteo, que es planificar y organizar el espacio en el que se va a colocar el embaldosado. Toma medidas con un flexómetro y calcula las baldosas que requerirás, además de planificar en que lugar irán las baldosas que se tengan que cortar por no caber enteras.

Ahora ya podemos pasar a la Preparación del soporte. Debes revisar que las paredes o el suelo estén a nivel, con una planimetría lo más perfecta posible. Para ello puedes utilizar un regle, asegurando que no se ven huecos de desnivel superiores a 3 mm, en cuyo caso deberíamos regularizar la superficie.  Para ello, tal vez tengas que utilizar una amoladora con discos de diamante para desbaste.

Si las paredes o el piso tienen alguna grieta o fisura, debes repararlas antes de comenzar la instalación.

Ahora podemos preparar la mezcla de cemento cola o adhesivo cerámico. Añade agua en un recipiente siguiendo las instrucciones del fabricante, agrega el cemento cola y bate la mezcla hasta lograr una consistencia homogénea. Para ello, deberías usar un mezclador eléctrico y así evitarás que la mezcla tenga grumos. Debes dejarla reposar el tiempo que indique el fabricante antes dar el mezclado final.

Corte y perforación

Al hacer el replanteo hemos visto que hay baldosas que no cabrán enteras y hemos de cortarlas antes de su colocación. Para ello usaremos una cortadora manual o una eléctrica según nuestras necesidades, pero generalmente con una manual podremos realizar la mayor parte de trabajos. También necesitaremos hacer algunos agujeros para desagües, tomas eléctricas, etc. Hay brocas de diamante diseñadas para ello tanto en perforación en seco como en húmedo.

Colocación

Con una llana dentada extiende una capa de adhesivo de 2 o 3 milímetros y péinala con la parte dentada. Debes ir haciendo esto por partes, no extiendas un trozo demasiado grande de adhesivo o se te secará antes de que hayas podido colocar las baldosas.

Utiliza crucetas y separadores para mantener el ancho de junta que hayas definido, que debería ser como mínimo de 1.5 mm según la normativa vigente. Y no te olvides de un buen sistema de nivelación, para garantizar que consigues una planimetría perfecta durante y después de la instalación. Su coste es bajo y proporciona un acabado perfecto sin “cejas” (desniveles entre baldosas).

Con ayuda de una maza de goma golpea las baldosas para asentarlas y que se fijen bien a la capa de cemento cola. Después, asegura que estén a nivel. Repite este paso hasta que hayas cubierto toda la superficie a revestir. 

Con una esponja húmeda limpia los restos de cemento cola que hayan quedado en la superficie del embaldosado.

Reajustado

Cuando el cemento cola esté totalmente seco (24h aprox.) puedes empezar con el rejuntado, que no es otra cosa que rellenar las juntas. Para hacerlo debes utilizar nuevamente el mezclador eléctrico y en un recipiente mezclar el mortero de juntas, y cuando obtengas una mezcla homogénea, debes utilizar una llana de goma para extender la mezcla por toda la superficie del embaldosado y que se vaya introduciendo por las juntas, siempre dando barridos en diagonal respecto a la junta con la llana de goma. Para retirar la mezcla sobrante debes hacer presión (muy leve) también con barridos diagonales, para no extraer nada de material que ya ha penetrado en la junta y dañar el rejuntado. Cuando acabes, limpia los restos del rejuntado porque si dejas que el mortero de juntas se seque del todo te será muy difícil de retirar. Espera a que se seque un poco pero no demasiado, y usando esponjas y talochas bien escurridas, haz una primera limpieza suave para eliminar los restos del material de juntas, siempre con barridos diagonales y con mucho cuidado de no sacar el material de la junta.

Limpieza

Deja secar la mezcla del rejuntado respetando los tiempos dados por el fabricante (24h aprox.)  y con la ayuda de las esponjas y talochas procede a dar la limpieza final de toda la instalación barriendo en diagonal todas las baldosas.

Ahora ya sabes todo lo básico para realizar un embaldosado correctamente, así que a por ello!

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